lunes 8 de febrero de 2010

¿No resulta difícil soportar esta soledad?

- Es algo que habría que preguntar al inquilino de uno de esos bloques anónimos, rodeado de centenares o miles de personas pero que vive una soledad realmente terrible. La soledad habita en el corazón. Yo no estoy en soledad. Es algo totalmente exterior al hecho de que yo es te viviendo en esta semicueva, en plena montaña. Si vives en plenitud no puedes estar solo. Estarás solo en el sentido de que no estás cerca de otros hombres, pero únicamente en este sentido. Para mí la auténtica soledad es la carencia, la ausencia de Dios, la ausencia de esta plenitud, este apuntar a la trascendencia...

Basili Girbau - ermitaño

lunes 25 de enero de 2010

Aphothegmata Patrum - Abba Antonio

El santo Antonio mientras permanecía en el desierto, fue presa del disgusto y de una gran oscuirdad en sus pensamientos. Dijo entonces a Dios: "Señor yo quiero salvarme, pero mis pensamientos no me lo permiten, ¿qué hacer en mi aflicción? ¿Cómo salvarme?" Cuando estaba por salir, Antonio observó a un hombre como él, sentado y trabajando; lo vió abandonar su asiento para rezar y volver a sentarse nuevamente a trenzar una cuerda, luego se levantó otra vez a rezar...Era un ángel del Señor enviado para corregirlo y tranquilizarlo. Y él escuchó al ángel decirle: " Haz así y te salvarás". Frente a estas palabras, Antonio se sintió pleno de alegría y coraje. Y haciendo así, se salvó.

martes 12 de enero de 2010

Aphothegmata Patrum - Abba Alonios

Abba Alonios dijo: "Si el hombre repite en su corazón: "No hay en el mundo más que Dios y yo, él obtendrá el descanso".

El dijo además: "Si el hombre lo quiere y lo desea, de la mañana a la noche, él alcanzará la medida divina".

domingo 3 de enero de 2010

Aphothegmata Patrum - Abba Agathón

Se le preguntó a Agathón: "¿Qué es mejor el sufrimiento corporal o la vigilia interior?"

El anciano respondió: "El sufrimiento corporal se asemeja a un árbol: el sufrimiento corporal es el follaje y la vigilia interior es el fruto. Ya que, según está escrito, todo árbol que no produce buenos frutos será cortado y arrojado al fuego, es evidente que toda nuestra preocupación deberá relacionarse con el fruto, es decir con el cuidado del espíritu: pero él tiene necesidad de la protección y del ornamento de las hojas que son el sufrimiento corporal."